La mitología guaraní sigue muy viva en el Nordeste Argentino. Entre sus figuras más populares están el Pombero, protector de los pájaros y dueño de la noche, y el Yasy Yateré, un duende rubio que aparece durante la siesta para llevarse a los niños descuidados.
Estas leyendas no son solo cuentos: ordenan costumbres, enseñan respeto por la naturaleza y marcan los horarios y silencios de la vida rural. Muchos pobladores todavía dejan ofrendas de tabaco o miel para tener contento al Pombero.
Junto a otras figuras como el Curupí o el Lobizón, integran un universo simbólico que mezcla lo guaraní y lo criollo, y que el NEA conserva como parte esencial de su identidad cultural.

